Siempre es aconsejable separar el registro del dominio (digamos, example.com) de la contratación de hospedaje. Primero, hace ya
años que se liberalizó el mercado de registro de dominios, por lo cual no debe haber argumento alguno para juntarlo con el contrato de hospedaje.
Por mucho que se ofrezcan cosas como incentivo de contratar el hospedaje tales como "registro de dominio gratuito" (muchas veces, la letra pequeña te dice que por la duración del contrato de hospedaje) y por mucho que te aseguren que puedes portar tu dominio (muchas veces, la letra pequeña te dice que después de algún que otro plazo de contratación) resulta más que probable que, a la hora de tener que buscar otro proveedor, acabas maniatado y, de hecho, incluso hasta con tu sitio
secuestrado.Primero, ya que el registro de dominios se ha convertido en cosa de poca monta (sobre todo si quieres un .com .org o .net) y hay registradores del tipo
www.godaddy.com que te lo ponen a un precio muy asequible.
Segundo, porque con el registro de un dominio ya tienes la paz y tranquilidad de poder buscar con más calma el proveedor de hospedaje más conveniente; nadie te podrá pisar el dominio. Y no tienes por qué quedarte por más tiempo de lo requerido y conveniente con algún proveedor de hospedaje concreto, manteniendo la libertad de elección en todo momento. ¡Para eso eres el cliente!
Tercero, serás tú quien tenga el sartén por la manga: en caso de tener que mudarte de proveedor, puedes tranquilamente cerrar un contrato con el nuevo proveedor, portar los archivos al nuevo servidor, y te vas al sitio del registrador, conmutas los DNS para apuntar al nuevo, y ya está - manteniendo siempre el control, sin que el anterior proveedor te pueda bloquear la transferencia por la traba que sea, pudiendo dejar tu sitio KO por un tiempo indefinido.
Es mucho mejor para tu tranquilidad el tener separado los servicios de hospedaje y de (registro y referencia DNS de) dominio.